“ACIEM analizó el estado del arte sobre el enfoque de inclusión de la demanda de energía eléctrica en la Transición Energética. Los compromisos de reducción de emisión de gases efecto invernadero y de cero emisiones netas en el año 2050, pueden potencializarse no solo con las Fuentes de Energía Renovables No Convencionales (FERNC) en la oferta sino con la Gestión Integral de la Demanda (GID)”: así lo explicó Sandra Fonseca, integrante de la Comisión de Energía de ACIEM en ENERCOL2021 en la presentación del estudio: Transición Energética: Visión de la Demanda.

Para la directiva de ACIEM, la Transformación Energética es un cambio de modelo de desarrollo económico y no solo de parque de generación o fuente de recursos energéticos de un país o del mundo y la misma está impulsada por los impactos del Cambio Climático y la voluntad de minimizar el calentamiento global.

Según Sandra Fonseca: “Desde el punto de vista del mercado, la Gestión Integral de la Demanda (GID) comprende herramientas y acciones que permiten su integración en el mercado encontrando un equilibrio desde la oferta como de la demanda. Si se logrará una mejora en la eficiencia energética en el sector residencial/comercial subsidiado, en cerca del 30%, significaría un ahorro de alrededor de $1 billón de recursos fiscales para el país”.

Y agregó que con esta estrategia, los hogares de bajos ingresos ahorrarían cerca del 30% de la parte de la tarifa no subsidiada lo cual representaría aproximadamente $0.6 billones adicionales, considerando que los estratos 1 y 2 tienen subsidios de cerca al 60% y 50% por lo que recalcó la necesidad de implementar programas concretos para financiar, promocionar y dar sostenibilidad a los proyectos de impulso a la gestión de la demanda.

Sandra Fonseca explicó en ENERCOL que: “ACIEM propone una campaña de información, formación y sostenibilidad de programas en el tiempo, para que la eficiencia energética y la respuesta de los usuarios en demanda (uso), esté basada en incentivos, financiación e impacto económico; incentivos para respuesta de los Usuarios no Residenciales, sean comerciales, industriales y no Regulados, a través de una estrategia activa para generar señales económicas en el mercado y en las tarifas y un cambio de política energética e institucional para ampliar el concepto de transición energética, donde la seguridad energética haga parte y asegure que la transformación energética, que incluye un manejo integral de la demanda, sea sostenible en el tiempo”.