Fuente: http://www.informationweek.com/

Los días en que las empresas podrían tener éxito con la innovación sin asociarse ya casi se han ido.

Hace años, la idea de un conglomerado tecnológico como Google y un fabricante de automóviles como Honda trabajando en el mismo espacio habría parecido descabellado. Sin embargo, esto está  sucediendo hoy  en la carrera para construir el auto sin conductor. Este es solo un ejemplo de un cambio importante en el panorama del mercado: las empresas de diversos sectores se están uniendo, sumándose en los mismos grupos de talentos y trabajando en varios lados de los mismos esfuerzos de innovación.

Los cambios que estamos viendo en los mercados significan una nueva era de colaboración, codesarrollo, co-creación, co-marketing, co-apoyo, co-implementación y co-innovación: la co-economía.

Atrás quedaron los días en que un único proveedor de tecnología podría proporcionar una solución completa y completa para una industria. Un enfoque integrado verticalmente ya no responde mejor a las necesidades de entornos empresariales altamente especializados. El ritmo de la innovación es demasiado rápido y los clientes esperan más. En otras palabras, ninguna compañía puede hacerlo sola y tener éxito.

Aquí es donde brilla la co-economía. Puede parecer una palabra de moda, pero la co-economía está cambiando completamente la forma en que hacemos negocios, cómo trabajamos e incluso cómo vivimos. ¿Entonces, qué es exactamente? En pocas palabras, la co-economía es un nuevo enfoque para negocios que involucra a socios de dentro y fuera de una organización. Estos ecosistemas de socios, que incluyen especialistas horizontales, verticales e hiperlocales o regionales, que incluyen nuevas empresas, grandes empresas, clientes, instituciones académicas, investigadores, organismos de normalización y organismos gubernamentales, trabajan en estrecha colaboración para desarrollar conjuntamente y entregar soluciones innovadoras.

Cada socio puede desempeñar una variedad de roles en el proceso, ya que los jugadores clave combinan sus habilidades, talentos, experiencias, puntos de vista y otros recursos. Al acelerar la innovación para satisfacer mejor las necesidades de los clientes, todas las partes crean una clara ventaja competitiva: trabajar juntos, ganar juntos.

Los beneficios potenciales de abrazar la co-economía superan con creces los riesgos de volar solo, ya sea que esté colaborando en un proyecto de una sola vez o de largo plazo. Al trabajar en paralelo con otros innovadores, experimentará un tiempo de comercialización más rápido, con una calidad mejorada, ya que varios expertos están verificando el trabajo. Reducirá los costos al implementar soluciones repetibles y aumentar la satisfacción del cliente al satisfacer sus necesidades de manera más eficiente. Reducirá el riesgo y le permitirá escalar más rápido porque tendrá un conocimiento combinado de las tecnologías horizontales y los mercados verticales y regionales. Incluso aumentará su propia creatividad y ampliará sus horizontes con un grupo de socios tan diversos como sus ideas. Esto puede desbloquear nuevos procesos de negocios, mercados y propuestas de valor que de otra manera nunca se te hubieran pasado por la cabeza.

Un ejemplo de la co-economía en acción se puede ver en el  proyecto CityVerve que tiene lugar en Manchester, Inglaterra. La iniciativa CityVerve explora el uso de tecnologías de Internet of Things para crear un Manchester más conectado que satisfaga mejor las necesidades de sus ciudadanos y visitantes. Un consorcio diverso de más de 20 organizaciones está entregando la plataforma CityVerve, que incluye el Manchester City Council, Manchester Science Partnerships, la Universidad de Manchester, Cisco y BT. Además, CityVerve tiene como objetivo crear un modelo escalable para ciudades inteligentes en todo el mundo, lo que sería una tarea inviable para una sola empresa que trabaje sola.

Incluso si su empresa ha operado tradicionalmente como un lobo solitario, todavía puede unirse a la co-economía emergente. Aquí hay algunas consideraciones a medida que bucea:

Olvídese del “innovador solitario”: Antes que nada, tendrá que echar por la ventana las nociones de “único innovador” o “empresario solitario”. Olvídese de todo lo que sabe sobre el “genio inconformista” que trabaja todo el día en un garaje. Disipar la idea de que una sola empresa integrada verticalmente debe controlar un mercado. El verdadero espíritu emprendedor requiere un entorno colaborativo y enriquecedor, respaldado por socios con diferentes recursos, experiencia y perspectivas.

Derribar las barreras internas: ¿cómo se puede co-innovar si su propia organización está operando con unidades de negocio en silos? Antes de intentar atraer socios externos, preste atención a sus relaciones internas. Por ejemplo, si su enfoque es IoT, aliente la tecnología de la información y la tecnología operacional para que se unan: IoT requiere la experiencia de TI en tecnologías horizontales y la experiencia en el dominio de OT. Sin embargo, tenga en cuenta que la destrucción de los silos comerciales puede justificar cierta gestión del cambio, ya que está remodelando su cultura y procesos internos.

Amplíe su círculo: independientemente del rol de su organización en el ecosistema tecnológico, necesitará construir un elenco de apoyo y encontrar nuevas formas de trabajar con nuevos tipos de socios. Si no sabe por dónde empezar, únase a los grupos de redes empresariales locales y regionales. Haga nuevas conexiones a través de los canales de redes sociales. Organice su propio evento, conferencia o taller. Asista a una gran inauguración del centro de innovación o laboratorio de I + D de una organización. Y aliente a sus empleados a hacer lo mismo. Independientemente de cómo encuentre a sus socios, entienda que deben complementar las fortalezas de su empresa.

Acepta la diversidad: al construir tu ecosistema, da la bienvenida a diferentes opiniones, perspectivas y experiencias con los brazos abiertos. Si sus socios provienen de una variedad de industrias o entornos socioeconómicos, por ejemplo, le resultará mucho más fácil explorar nuevas ideas y llevarlas a buen término.

Ponga al cliente primero: no importa con cuántos socios trabaje, una cosa es cierta: el cliente debe estar en el centro de su ecosistema. Muchos clientes en el ámbito de la tecnología ya no quieren ser observadores silenciosos, simplemente firman un contrato y vuelven a surgir cuando llega el momento de la prueba beta. Quieren trabajar con usted, co-desarrollando soluciones para sus necesidades actuales y futuras. Por lo tanto, al formar sus asociaciones, concéntrese en resolver los desafíos comerciales específicos de los clientes, en lugar de simplemente vender su producto o servicio. Mantenga a su cliente involucrado durante todo el ciclo de vida del desarrollo, y encontrará nuevas formas de crear valor que los ayude  a  abordar mejor las necesidades de sus clientes y encontrar nuevos clientes también.