Fecha: 03/Jul/2019

Fuente: https://www.portafolio.co/

En materia de inversión minera, el país ‘pasa el año raspando’, y es mucho el camino que tiene por delante para llegar a los lugares de privilegio que ocupó en el 2002 y 2003.

Una mirada a la posición de Colombia en el escalafón del Fraser Institute, centro de estudios económicos con sede en Canadá, muestra que entre los años 2006 y 2018, el país se viene ubicando ‘media tabla’, teniendo en cuenta que en cada ejercicio es diferente el número de naciones a las que se les aplica la calificación.

Según la clasificación mundial, que indica cuáles son los países atractivos para invertir en el desarrollo de una operación minera, en el 2018 Colombia ocupó el puesto 48 de 83 naciones a las que se les hizo la medición; en el 2017 llegó a la casilla 64 de 91 países; en el 2016, 65 de 104; en el 2015, 55 de 109; en el 2014, 61 de 122; y en el 2013, 63 de las 112 evaluadas.

Un documento de trabajo de la Agencia Nacional de Minería (ANM) sobre el citado escalafón con los resultados del 2018, y al cual tuvo acceso Portafolio, resalta que, con respecto a Latinoamérica y la cuenca del Caribe, “el país retrocedió una posición, pasando del quinto al sexto lugar, ubicándose por debajo de Chile, Perú, México, Guyana y Surinam”.

“A pesar de haber ocupado en los años 2016 y 2017 la tercera y segunda posición respectivamente en el Índice de Mejores Prácticas y Potencial Mineral de Latinoamérica y la cuenca del Caribe, en el año 2018 descendió tres posiciones, pasando del tercer al sexto lugar, manteniéndose por encima de Surinam, Guayana Francesa y Brasil; siendo superado por Perú, Chile, México, Guyana y Ecuador”, indica el documento.

Y en el Índice de Percepción Política, el citado texto de trabajo subraya que Colombia, pese a mantenerse durante los últimos años en las posiciones más bajas entre los países de la región, “en el 2018 recuperó una posición pasando de la undécima a la décima posición en Latinoamérica y la cuenca del Caribe; superando a Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Guatemala y Venezuela”.

UN CAMINO YA RECORRIDO

Tanto el Gobierno, como los gremios del sector minero, no han escatimado argumentos para explicar que si bien hay mucho camino por recorrer para elevar los niveles de inversión para el desarrollo de la operación extractiva, ya se han realizado buenos avances en esa dirección.

“Como país ya hemos dado los pasos necesarios para el fortalecimiento de la imagen y las buenas prácticas para la atracción de inversión”, señaló Silvana Habib, presidenta de la ANM.

La funcionaria precisó que un claro ejemplo con el que se demuestra que se siguió este camino fue el del ingreso el país a la Ocde. Indicó además que, como sector, implementaron desde el 2015 medidas como el Registro Único de Comercializadores de Minerales (Rucom), así como que han impulsado y adoptado las mejores prácticas internacionales como el Comité Internacional para el Reporte de Recursos y Reservas (Crirsco, por sus siglas en inglés) y la Conferencia Internacional Cuerpo Internacional de Salvamento Minero (Imrb, por sus siglas en inglés).

“Tenemos la oportunidad de seguirle mostrando al mundo los avances que tenemos como autoridad minera. Colombia tiene un sector fortalecido, con una institucionalidad también fortalecida. Tenemos aún mucho en qué mejorar, subsisten grandes retos, pero de igual manera son muy importantes los pasos que hemos dado en eficiencia administrativa, conocimiento del subsuelo, coordinación interinstitucional, mecanismos de acompañamiento y promoción de inversión”, explicó Habib Daza.

Por su parte, Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), ha señalado en diversos escenarios que para fortalecer la inversión minera del país se debe diversificar la exportación de minerales que se producen en el territorio nacional. “Esto es clave para el futuro del desarrollo extractivo del país”, indicó.

De igual manera, ha hecho énfasis en que los artículos contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) dirigidos hacia el sector seguirán facilitando la formalización minera.

“El gran beneficio es que fomentará una cultura de mayor legalidad en los entornos mineros. Va a facilitar la toma de decisiones de los funcionarios públicos para que se formalicen más unidades mineras en el país. El grueso del articulado está más enfocado hacia la pequeña y mediana minería”, señaló Nariño.

Sin embargo, el dirigente gremial dejó en claro que, como quedó el articulado redactado en el PND, no hay una relación directa con la inversión minera.

“En la concepción general, lo que se busca es dinamizar la economía, el sector privado y la Inversión Extranjera Directa (IED). Este es el mensaje que tiene en el fondo el texto del plan. Y que es un mensaje para todos los sectores de la economía nacional, incluida la minería”, dijo.

Uno de los puntos que queda por definir es el de coordinación y concurrencia nación-territorio, que implica la participación ciudadana, la información previa, permanente, transparente, clara y suficiente en los municipios en los que se pretende adelantar actividades mineras.

LA APUESTA PARA ATRAER DINERO

La presidenta de la ANM afirmó que Colombia es un país por explorar e invertir.

“Estamos en el cinturón cupífero de la región. Somos un país nuevo en minería, hasta ahora estamos descubriendo nuestros depósitos en minerales como oro y cobre. Pero también tenemos potenciales en términos ambientales y culturales que tenemos en cuenta en el desarrollo de nuestro sector”, dijo.

Indicó además que la actual actividad exploratoria y los resultados de la misma publicados por las compañías mineras, principalmente en la Bolsa de Valores de Toronto, “permiten mostrar las posibilidades que ofrece el país en cuanto a potencial minero, y evidenciar la existencia de importantes depósitos de oro y cobre, incluso de talla mundial como los depósitos en los proyectos Buriticá y Marmato de oro, y Quebradona de cobre”.

La inversión en minería para el 2018 llegó a los US$1.711 millones que corresponde al 15,5% de la inversión total y un 78% mayor que la de Minas y Canteras del 2017.