“La Transición Energética tomará cerca de 30 años, pero lo más importante es recalcular de forma permanente, ágil y oportuna, los objetivos, acciones y metas del Plan Energético Nacional (PEN), por los distintos impactos que tendrá en el sector, economía, actores y sociedad y vale la pena recalcar que la Transición Energética será costosa por lo que la electrificación, la incorporación de energías más limpias y mudarse al fósil más limpio como es el gas natural, sea nacional o importado, son parte de la estrategia que permitirá al país tener una matriz más confiable y segura”: así lo afirmó Christian Jaramillo, Director Ejecutivo de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) en el marco de ENERCOL 2021.

Así mismo, Christian Jaramillo explicó que la Transición Energética no se da por el Cambio Climático. “La digitalización, la movilidad eléctrica, la generación distribuida (GD) y las tecnologías de las energías renovables no convencionales, ya habían mostrado el camino a la Transición Energética y al mismo tiempo existe una mayor conciencia de los ciudadanos respecto a los efectos de los combustibles fósiles en el medio ambiente y la importancia de las energías renovables para ayudar a reducir las emisiones de los Gases de Efecto Invernadero (GEI), lo cual ha ayudado a agilizar la entrada de la Transición Energética”

De otra parte, el Director Ejecutivo de la UPME señaló que los gases del CO2 y el gas metano son los que más han impactado a la atmósfera y sobre los cuales se centran los objetivos de reducir las emisiones al 2050 y explicó que desde el 2017 se establecieron incentivos para la diversificación de la matriz energética de Colombia, relacionadas con la incorporación de la energía solar y energía solar fotovoltaica. “Los combustibles fósiles hoy son el 60% de la matriz energética y para reducir la carbonización se necesita electrificar la demanda, incorporar energías más limpias y fortalecer la eficiencia energética”, agregó Christian Jaramillo

“La Transición Energética tiene que ser consistente con garantizar un abastecimiento energético seguro y que al mismo tiempo sea equitativo y justo con quienes se verán afectados y deberán ser compensados. En todos los escenarios del PEN 2020-2050, es claro que se necesitará más energía y que la demanda total de energía no disminuirá, lo cual exige trabajar fuertemente en la cultura de eficiencia energética, dado que los combustibles fósiles estarán presentes hasta el 2040-2050”: concluyó el Director Ejecutivo de la UPME.