Fecha: 07/Jun/2019

Fuente: https://www.vanguardia.com/

El diálogo y la construcción de los meses anteriores dio lugar a una propuesta de política educativa robusta y de impacto para el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes del país. El Plan se armonizará con el Plan Decenal de Educación 2016-2026. Con un trabajo intersectorial se brindará atención integral a 2 millones de niños y niñas; de estos 500 mil estarán en transición, aumentando la cobertura al 68%. Se progresará hacia una educación inicial con enfoque de atención integral, universal, gratuita y de calidad en los tres grados de preescolar.

En educación básica y media se avanzará hacia la atención integral gracias a la articulación de estrategias de bienestar, aprendizajes y mejoramiento de ambientes escolares, la consolidación de entornos escolares protectores y seguros, el desarrollo de competencias socioemocionales, la vinculación de las familias y el fortalecimiento de la relación escuela-territorio.

En materia de alimentación, se creará la Unidad Administrativa de Alimentación Escolar para fortalecer esquemas de financiación, ampliar cobertura, promover transparencia y asegurar calidad y oportunidad para 7 millones de niños y niñas. Igualmente, se reformará el Fondo de Infraestructura para mejorar la estructuración y ejecución de proyectos, así como para evitar la concentración de proveedores, promover participación de contratistas locales y garantizar transparencia en la ejecución. Se construirán 7.065 aulas funcionales y otras 5.606 se terminarán y entregarán a 2022. Se trabajará con el Ministerio de Transporte para reglamentar y promover el servicio de transporte escolar en zonas rurales y de frontera.

Con 1.8 millones de estudiantes en Jornada Única en 2022 y el Programa Todos a Aprender, se promoverá una educación de aprendizajes significativos orientada al desarrollo integral. Harán parte de esta apuesta las innovaciones curriculares y una oferta complementaria en competencias socioemocionales y ciudadanas, integrando artes, cultura, deporte, ciencia y tecnología.

En educación media, en conjunto con el SENA, se ofrecerás doble titulación a 650 mil jóvenes. El Sistema de Evaluación integrará información de pruebas externas, evaluación docente y autoevaluación institucional. En los grados 3º, 5º y 9º, se aplicarán pruebas rediseñadas, accesibles a la población con discapacidad, que valorarán los avances en aprendizajes. Se trabajará para lograr que el 20% de los planteles oficiales esté en categorías superiores de Saber 11° y se reducirá en 6% la brecha con los privados.

Los docentes y directivos contarán con 126 mil oportunidades de formación para mejorar sus prácticas, 24 mil accederán a proyectos de investigación, 8 mil ingresarán a posgrados y 10 mil directivos participarán en la Escuela de Liderazgo. Se fortalecerán las Escuelas Normales Superiores y se priorizará el mérito en la provisión de vacantes. En educación rural implementaremos una política que promueva educación inicial, mejores condiciones de acceso y bienestar, dignifique a los docentes y renueve estrategias pedagógicas flexibles. Se beneficiarán 1,9 millones de estudiantes con el PAE, se reducirá 17% la brecha en cobertura urbana – rural y aumentará a 10% los colegios rurales con resultados superiores en Saber 11°. Invertiremos en infraestructura y dotaciones para acceso a ambientes dignos y de calidad en el 50% de las residencias escolares.

“A fin de lograr avances en materia de calidad y mayor eficiencia en el sector, no solo pensando en los retos del cuatrienio sino a mediano y largo plazo, se conformará una comisión de alto nivel que revisará el Sistema General de Participaciones y construirá una propuesta para mejorar de manera sostenible esquemas de financiación”, manifestó la Ministra de Educación, María Victoria Ángulo.

En educación superior se incorporan los acuerdos alcanzados con rectores, docentes y estudiantes y se incluyen nuevas oportunidades de acceso, regionalización, políticas de mejoramiento a la calidad y fomento a la innovación e investigación. Se avanza en la implementación de Generación E que destina recursos de inversión y funcionamiento para el fortalecimiento de 61 instituciones de educación superior públicas y genera transformaciones sociales a través de nuevas oportunidades para más de 336.000 jóvenes y sus familias en 32 departamentos. Dicho esfuerzo debe acompañarse de una reducción de la tasa de deserción y de mayor oferta educativa a nivel regional. También se trabaja en la reforma integral del Icetex.