Fecha: 14/Abr/2021

Fuente: https://www.elespectador.com

El proyecto tiene un costo estimado de US $1.000 millones y, según la Asociación Colombiana de Ingenieros, puede afectar las tarifas del servicio de gas natural del sector residencial, industrial y comercial del Valle del Cauca. El gremio insiste en que hay opciones por explorar antes de ir por la regasificadora.

Ante la inminente adjudicación de la construcción de la planta de regasificación del Pacífico, se conocen estudios que apuntan a señalar los inconvenientes de esta obra. Las autoridades energéticas del país consideran que la planta le dará más seguridad al sistema eléctrico ante eventuales problemas con el suministro del gas.

El presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), Ismael Enrique Arenas, sostiene que la planta de regasificación en el Pacífico no es la solución óptima ante un posible desabastecimiento.

Recuerda Arenas que la obra que compone la planta de regasificación, el gasoducto Buenaventura-Yumbo y la bidireccionalidad Yumbo-Mariquita tiene un costo cercano a los US$1.000 millones. Y “no es la solución óptima al problema de posible desabastecimiento de la oferta de gas natural identificado por la UPME”. Advierte que la planta puede resultar ineficiente, costosa y riesgosa para el país.

ACIEM ha propuesto esperar los resultados de nuevas fuentes nacionales de gas natural como las exploraciones costa afuera y los yacimientos no convencionales (YNC) conocidos popularmente como fracking.

En opinión del presidente de ACIEM, el costo de este proyecto explica el poco interés de los inversionistas. También destaca los reparos de los productores de gas natural en Colombia al indicar que su propia producción queda en desventaja frente a la importación de gas.

Los costos previstos de la planta de regasificación los pagarán los usuarios del sector residencial (de todos los estratos sociales), el industrial y comercial, advierte el gremio

Sostiene el presidente de ACIEMque en el caso particular de la región del Valle del Cauca que hoy en día asume los mayores costos del gas en Colombia, tendría un incremento en el precio del gas que consume actualmente del orden de US$ 0.90 por millón de BTU (Unidad térmica británica).

Arenas llamó la atención sobre la infraestructura de gas subutilizada en la costa Atlántica, la cual podría aprovecharse para implementar una solución de importación de gas natural que pudiera ser de carácter temporal, en lugar de construir una nueva planta regasificadora en el Pacífico.

“El país tiene hoy ya una capacidad de transporte de gas importado hacia el interior subutilizada, como la troncal Guajira-Barranca, la cual se encuentra conectada a cuatro puertos de alto calado entre Santa Marta y Riohacha”, precisa Arenas.

Insiste en que antes de construir esta nueva infraestructura se debe priorizar la utilización del sistema existente, que a un mínimo costo marginal podría garantizar el abastecimiento de gas al país con menor riesgo.

Si se utilizara el sistema existente se tendrán otras ventajas internas, puesto que el mercado de Gas Natural Licuado (LNG) en el Caribe tiene más fuentes de suministro; el precio es más bajo que en el Pacífico y, además, es en el Caribe y el Medio Magdalena en donde se esperan nuevas fuentes nacionales de gas, señala Arenas.

Fuente: https://www.elespectador.com

El proyecto tiene un costo estimado de US$1.000 millones y, según la Asociación Colombiana de Ingenieros, puede afectar las tarifas del servicio de gas natural del sector residencial, industrial y comercial del Valle del Cauca. El gremio insiste en que hay opciones por explorar antes de ir por la regasificadora.

Ante la inminente adjudicación de la construcción de la planta de regasificación del Pacífico, se conocen estudios que apuntan a señalar los inconvenientes de esta obra. Las autoridades energéticas del país consideran que la planta le dará más seguridad al sistema eléctrico ante eventuales problemas con el suministro del gas.

El presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), Ismael Enrique Arenas, sostiene que la planta de regasificación en el Pacífico no es la solución óptima ante un posible desabastecimiento.

Recuerda Arenas que la obra que compone la planta de regasificación, el gasoducto Buenaventura-Yumbo y la bidireccionalidad Yumbo-Mariquita tiene un costo cercano a los US$1.000 millones. Y “no es la solución óptima al problema de posible desabastecimiento de la oferta de gas natural identificado por la UPME”. Advierte que la planta puede resultar ineficiente, costosa y riesgosa para el país.

ACIEM ha propuesto esperar los resultados de nuevas fuentes nacionales de gas natural como las exploraciones costa afuera y los yacimientos no convencionales (YNC) conocidos popularmente como fracking.

En opinión del presidente de ACIEM, el costo de este proyecto explica el poco interés de los inversionistas. También destaca los reparos de los productores de gas natural en Colombia al indicar que su propia producción queda en desventaja frente a la importación de gas.

Los costos previstos de la planta de regasificación los pagarán los usuarios del sector residencial (de todos los estratos sociales), el industrial y comercial, advierte el gremio

Sostiene el presidente de ACIEMque en el caso particular de la región del Valle del Cauca que hoy en día asume los mayores costos del gas en Colombia, tendría un incremento en el precio del gas que consume actualmente del orden de US$ 0.90 por millón de BTU (Unidad térmica británica).

Arenas llamó la atención sobre la infraestructura de gas subutilizada en la costa Atlántica, la cual podría aprovecharse para implementar una solución de importación de gas natural que pudiera ser de carácter temporal, en lugar de construir una nueva planta regasificadora en el Pacífico.

“El país tiene hoy ya una capacidad de transporte de gas importado hacia el interior subutilizada, como la troncal Guajira-Barranca, la cual se encuentra conectada a cuatro puertos de alto calado entre Santa Marta y Riohacha”, precisa Arenas.

Insiste en que antes de construir esta nueva infraestructura se debe priorizar la utilización del sistema existente, que a un mínimo costo marginal podría garantizar el abastecimiento de gas al país con menor riesgo.

Si se utilizara el sistema existente se tendrán otras ventajas internas, puesto que el mercado de Gas Natural Licuado (LNG) en el Caribe tiene más fuentes de suministro; el precio es más bajo que en el Pacífico y, además, es en el Caribe y el Medio Magdalena en donde se esperan nuevas fuentes nacionales de gas, señala Arenas.

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