Fecha: 13/Jun/2019

Fuente: https://www.portafolio.co/

La producción de coltán, uranio y roca fosfórica en el territorio nacional está comenzando a sonar con más frecuencia en el radar de las grandes multinacionales mineras.

Los tres minerales, junto con otros, hacen parte del portafolio de interés estratégico para oportunidades de exploración que promueve el Gobierno en diversos escenarios internacionales de inversión.

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“El mineral estrella de Colombia ha sido el carbón, pero somos conscientes de la transición que debemos dar, la cual indiscutiblemente nos hace mantener nuestro interés por otros minerales, no solo porque implica mayores recursos para el Estado, sino porque no son ajenos al avance en términos de desarrollo sostenible con la transformación energética y tecnológica”, explicó Silvana Habib Daza, presidenta de la Agencia Nacional de Minería (ANM).

El país posee una ubicación geográfica estratégica en el cinturón de la Cordillera de Los Andes, lo que le ha permitido identificar ambientes geológicos que muestran una tendencia metalogénica altamente favorable para prospectos y depósitos metálicos, especialmente de oro y cobre. A pesar del potencial, el territorio colombiano resulta ser prácticamente inexplorado.

La funcionaria precisó que, a través del Servicio Geológico Colombiano (SGC), se ha avanzado en más del 70% en el conocimiento geológico para determinar el potencial minero del país.

“Al respecto es muy importante decir que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía (MME) y la ANM, tienen como metas para este cuatrienio aumentar la producción minera y diversificar la matriz de minerales”, recalcó Habib Daza.

EN ETAPA DE FORMALIZACIÓN

El coltán entrará en los próximos meses en una etapa de formalización para industrializar su producción. “Es necesario aclarar que su denominación resulta de la contracción de dos minerales: columbita y tantalita. Así las cosas, los minerales objeto de concesión a través de la ANM corresponden a Niobio, Tantalio o su denominación común ‘tierras negras’”, subrayó la presidenta de la entidad.

Un documento de la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) al que tuvo acceso Portafolio señalaun reto para potenciales operaciones de coltán, y es que los sitios de producción están alejados de la red ferroviaria y los puertos.

Según datos del SGC, hay depósitos del mineral en la Orinoquía colombiana (Vichada, Guainía y Vaupés).

Así, las regiones donde se concentra hoy la producción de coltán son Matraca, Danta, Venado, Remanso que corresponden a los resguardos de la cuenca media y alta del río Inírida y remanso Chorrobocón en Guainía y la Reserva Puinawai. Así mismo, se estima que existirían remanentes en la cuenca del Catatumbo.

Cálculos del SGC indican que las reservas estimadas en los yacimientos pueden tener una base de recursos superiores a más de 1.000 millones de toneladas.

Con respecto a su precio en el mercado internacional, analistas consultados señalaron que la alta cotización de este mineral ha incrementado su comercialización.

Una de las fuentes explicó que una tonelada de coltán en la zona de explotación tiene un valor aproximado de $9 millones, si esta llega hasta Puerto Inírida, puede subir a $14 millones, en Bogotá llegaría entre $70 y $80 millones y en el exterior a $144 millones.

URANIO EN SIETE DEPARTAMENTOS

Aunque Colombia no cuenta con grandes proyectos en operación para la producción de uranio, Norte de Santander, Santander, Boyacá, Caldas, Cundinamarca, Huila y Guainía concentrarían su desarrollo.

Según el SGC, dichos departamentos no solo tendrían concesiones mineras para su producción, sino que en cuatro de ellos existen áreas potenciales con recursos depositados en el subsuelo.

Un documento elaborado por la CRU Strategies para la Upme, resalta que en el 2012, el MME clasificó cerca de 20 millones de hectáreas como ‘reserva estratégica’, de las cuales alrededor de un millón podrían tener potencial para la explotación de uranio.

En Colombia han sido muchos los esfuerzos en la exploración para encontrar yacimientos de uranio. Desde la década de los 50 y hasta los años 80, entidades estatales y empresas privadas desarrollaron trabajos de prospección para este mineral.

En la actualidad existen tres proyectos mineros que se dedican a la actividad para la producción de uranio.

El complejo Berlín, el más adelantado en el proceso, de la compañía canadiense U308 Corp., se ubica en el departamento de Caldas. El documento de la CRU Strategies indica que un estudio preliminar determinó que este proyecto “podría producir uranio virtualmente sin costo, gracias a los ingresos potenciales de productos secundarios como fosfato, vanadio, itrio y níquel”.

El citado reporte sostiene, además, que el yacimiento en el proyecto Berlín cuenta con 577 toneladas indicadas y 7.655 toneladas inferidas.

Además, la ANM señala que en los últimos años y con métodos de exploración modernos, empresas multinacionales han realizado campañas de prospección en el sector de Samaná (Caldas), redescubriendo un antiguo prospecto, lo que permitiría abrir nuevas perspectivas en la exploración de uranio en Colombia.

Así mismo, la entidad indica que en el país existen otros dos títulos mineros vigentes otorgados para la explotación del uranio y que se encuentran en la etapa de exploración, los cuales están a cargo en la operación por parte de Gaia Energy Invesments.

EN RUTA, ROCA FOSFÓRICA

En la diversificación minera, el MME y la ANM le han dado espacio a otras industrias como es la emanada de la roca fosfórica. “Su producción es fundamental para el consumo industrial y agropecuario, tanto nacional como internacional. En el primer trimestre de 2019, Colombia produjo 13.480 toneladas de este mineral”, dijo Silvana Habib Daza, de la ANM. Colombia es el cuarto productor en Latinoamérica, con un promedio de 50.000 toneladas por año, y su desarrollo se concentra en Norte de Santander, Boyacá, Huila, Tolima, y Cundinamarca.

Registros de la ANM indican que la producción de la roca fosfórica ha aumentado en los últimos años para cubrir la demanda interna. Los yacimientos de fosforitas provienen de arenas fosfóricas y se encuentran a lo largo de la Cordillera de Los Andes.