Fecha: 01/Feb/2022

Fuente: https://www.larepublica.co

Promigas nombró en octubre del año pasado a Juan Manuel Rojas como su nuevo presidente, un cargo en el que dos de sus principales retos son la diversificación de los servicios y la descarbonización. Sobre el primer punto, uno de los anuncios que dio fue que ya tienen luz verde para invertir en la instalación de hasta 10.000 medidores prepago este año.

¿Cómo fue el año pasado para su operación?

Todavía no los hemos consolidado, estamos en ello. Puedo decir que fue un año espectacular y pusimos cumplir todas nuestras metas y las sobrepasamos. Tenemos dos grandes negocios que son transporte y distribución y sobrepasamos los objetivos. En el negocio de distribución consolidamos más de 5,8 millones de usuarios y en el negocio fortalecimos la relación con ellos de lo que teníamos en otros años. Afianzamos nuestro propósito de ampliar nuestros servicios energéticos ampliando nuestro portafolio de proyectos y que lo vemos como muy positivo. Estamos trabajando con mucha fuerza para llegar a los sectores comercial e industrial en las ciudades en las que tenemos operación.

Con respecto a gobierno corporativo, hicimos esfuerzos muy importantes que va a ser bien recibida por nuestros grupos de interés.

¿Cuáles serán los puntos principales y retos de su gestión al frente de Promigas?

Yo veo tres retos principales. Seguir profundizando en la inserción en negocios de servicios energéticos que complementen el servicio de distribución de gas. Eso quiere decir que trabajaremos en temas de generación distribuida, autogeneración, distritos térmicos y demás. El segundo es la hoja de ruta de descarbonización. Vemos al gas como el combustible de la confiabilidad y la transición, pero vemos también cómo disminuimos nuestra huella de carbono. El tercero tiene que ver con la hoja de ruta de transición energética. Cuando proyectamos al grupo debemos considerar cómo vamos a vernos a 10 o 20 años y tenemos que ver cómo vamos a completar nuestra oferta excepcional con nuevos como el hidrógeno. Hay temas como la captura de carbón que, si uno quiere descarbonizar la economía, eso es fundamental. Tenemos un talento super maduro y con grandes destrezas técnicas; tenemos que evaluar qué brechas existen con la entrada de las nuevas tecnologías para entrar a competir.

¿Cómo está distribuida su operación entre Colombia y Perú?

La mayoría están en Colombia porque nuestra operación es más madura. Nos concentramos gracias a nuestras distribuidoras, Gases de Occidente, Surtigas y Gases del Caribe. Tenemos una operación más incipiente en Perú; tenemos una participación en Cálidda, que distribuye en Lima y Gases del Pacífico y Gases del Norte. Esperamos cerrar el año con 180.000 usuarios con estas dos últimas empresas.

¿Cuál va a ser su inversión este año?

Es muy importante que este año la Junta Directiva aprobó un presupuesto de inversión de $930.000 millones, 25% más del monto autorizado en 2021. Estos serán invertidos 70% en Colombia y el restante en Perú. $430.000 millones estarán destinados a proyectos de transporte de gas y $480.000 a proyectos de distribución y generación de energía eléctrica. Esta es una apuesta importante a la reactivación en las zonas en las que tenemos operaciones, es decir, 12 departamentos. Este presupuesto tiene un capital para diversificación, entendida como geográfica en 70% para Perú y Colombia y en tipos de negocios alternativos. Dentro de esos rubros tenemos inversiones de alrededor de $80.000 millones en servicios energéticos y también ampliaremos el cupo de nuestro mecanismo de financiación no bancaria en $1,1 billones este año. Esta es super importante porque 80% de nuestra población es de estratos 1, 2 y 3.

Otro objetivo con este presupuesto es disminuir en 50.000 toneladas de carbono este año.

Otro hito es que $30.000 millones están destinados a inversión social con ejes como la empleabilidad juvenil, proyectos en educación y productividad sostenible.

¿Cuáles son los proyectos en los que invertirán, por ejemplo la bidireccionalidad de Ballena – Barranquilla?

En el tema de la bidireccionalidad de Barranquilla – Ballenas tenemos un interés importante. También queremos apostar por el gasoducto Jobo – Medellín en materia de transporte. También queremos invertir en aspectos de generación distribuida y en aumentar la distribución de cobertura de gas. En la costa atlántica la conectividad llega a 91% y nos falta aumentarlo aún.

Este año estamos trabajando en un tema de medidores prepago de gas natural y queremos cerrar con 10.000 instalados.

Ha hablado de la ampliación de su planta de regasificación en Cartagena, ¿en qué va ese proyecto?

Sí, es un proyecto que todavía tiene muchos temas de confidencialidad, pero queremos empezar a ejecutarlo este año y aumentar la capacidad en 50 millones de pies cúbicos. Pero el mensaje más importante es que esta planta es el mecanismo de confiabilidad energética de Colombia, lo hemos visto cuando el sistema eléctrico ha tenido algún problema.

¿Cuáles son los grandes retos que tiene el sistema y el país con respecto al gas?

Hay retos referentes a regulación, licenciamiento y disponibilidad de gas. En materia de regulación es importante dar las señales adecuadas para las inversiones estratégicas que requiere el país en términos de ampliación de la capacidad de transporte y cómo se remuneran esas inversiones. También hay que dar las señales adecuadas para la estabilidad en las tarifas de distribución. Le damos una bienvenida a lo que ha hecho el gobierno y el regulador en cuanto a actualizar la metodología de remuneración de transporte y distribución. Lo importante es que se implementen y se hagan esas modificaciones tarifarias y que no cambie las reglas de juego.

Con respecto a la disponibilidad, se ha hablado de que si una fuente de gas reemplaza a la otra y todo lo contrario, todas son complementarias. Al país le conviene que seamos exitosos en desarrollo offshore, de fracking y onshore que puede aumentar nuestro nivel de reservas. Al país le conviene el crecimiento de nuestra planta de regasificación en Cartagena.

Tercero, el tema del licenciamiento tenemos que resolverlo. Esperamos que podamos avanzar con todo el tema de modificar los mecanismos de consulta previa y licenciamiento ambiental, porque no está restando competitividad y creemos que hay formas más efectivas de sacar adelante estas licencias.

Se ha hablado de la posibilidad de no seguir haciendo exploración. ¿Qué opinión le generan estas propuestas?

En Colombia más de 10 millones de hogares se benefician del gas natural. Si se multiplica por el tamaño promedio de los hogares, serían cerca de 40 millones de colombianos. Es un energético fundamental, porque además está permitiendo conectar a personas que tenían que usar leña o GLP que es mucho más caro que el gas domiciliario. Creo que eso es una respuesta suficiente.

¿Le preocupa el nivel de reservas en el país?

Lo que más me preocupa es que no creemos el ambiente a nivel regulatorio, de licenciamiento y de política para que se materialicen las inversiones que nos permitirían ampliar el nivel de suministro. Nos conviene que la exploración en el piedemonte llanero sea exitoso, que el offshore progrese y el fracking. Con eso aumentaríamos nuestras reservas hasta 40 años y todos los colombianos tendrían acceso a un combustible más económico y limpio.

Regulación, licenciamiento y disponibilidad, los retos del país

Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas, señaló que es importante para la seguridad energética del país dar señales positivas para atraer la inversión. Eso genera retos en lo que respecta a regulación. “También hay que dar las señales adecuadas para la estabilidad en las tarifas de distribución”, señaló el directivo. Afirmó, además, que el país debe apostar a todas las fuentes de gas posibles, por lo que el desarrollo de los pilotos costa afuera, de fracking y los costa adentro son igual de relevantes.

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