Fecha: 10/Oct/2019

Fuente: http://www.larepublica.co/

El sector vivienda en Bogotá había venido presentando una desaceleración, pues “desde en el 2016 y 2017 ha pasado por una crisis externa”, afirmó Roberto Moreno, presidente CEO del Grupo Amarilo. Sin embargo, este panorama está cambiando porque en lo corrido del año, hasta agosto, los colombianos han invertido $22,9 billones en vivienda, además durante el último año la cifra llegó a $34,3 billones, según información que reunió Camacol.

Además, las proyecciones son buenas, ya que según Moreno “la discusión del Plan de Ordenamiento Territorial, POT, abre nuevas oportunidades que reactivarían la dinámica ya que se plantean importantes proyectos de expansión que crearán ciudades dentro de la ciudad con servicios integrales para mejorar la calidad de vida. Este es el caso, por ejemplo, de Lagos de Torca, que será la nueva ciudad al norte de Bogotá”, que contará con 132.000 unidades de vivienda en 1.800 hectáreas. Otro de los macroproyectos que se está proyectando es Ciudad Lagos del Tunjuelo, que brindará 70.000 nuevas viviendas en 415 hectáreas y Ciudad Río, donde se construirá en 1.300 hectáreas.

Asimismo, la construcción de Alameda Entreparques, es una de las más importantes actualmente en Bogotá porque en un área de 185 hectáreas se construirán entre 26.000 y 32.000 viviendas; al igual que el Plan Parcial San Bernardo, que contará con un área de 8,8 hectáreas y 3.946 viviendas de interés social.

Sandra Forero, presidenta ejecutiva de Camacol, estuvo de acuerdo al aseverar que “el mercado de vivienda nueva ha venido mostrando señales de recuperación. En los dos últimos años, la contracción de las ventas fue el patrón de desempeño del mercado y en los últimos meses hemos empezado a ver un mayor volumen de comercialización y una estabilización favorable de la rotación comercial de los proyectos. Esto es fundamental como punto de partida para ver un mayor dinamismo a lo largo de lo que queda de 2019 y con mayor claridad en 2020”.

En cuanto a las tendencias del mercado, Luis Aurelio Díaz, gerente de la constructora Oikos, explicó que cada vez es más común que “los proyectos de construcción hagan uso mixto de las propiedades, porque es importante prestar gran parte de los servicios que requiere la gente en su día a día, disminuyendo el impacto al tráfico y que las personas puedan tener su ecosistema al interior de sus conjuntos”.

Por su parte, Carlos Arango, presidente de la Constructora Bolívar, también afirmó que “se está viendo una disminución del tamaño de las familias, siendo las de una o dos personas más de 40% de hogares en Bogotá. Además, como no hay suficiente tierra, se busca construir edificios para que la ciudad no se expanda más”. Además, Díaz afirmó que la preferencia entre casa y apartamento se da según la zona. “En las partes aledañas a Bogotá la tendencia es tener casas con zonas verdes y se da así porque allí la tierra tiene un valor más económico para su desarrollo y porque quienes salen de la ciudad buscan ese tipo de unidades”.

Dentro de la capital, Díaz explicó que “las construcciones son más densas, con altura de 30 o 35 pisos y con zonas comunes muy amplias, pero en verticalidad, por lo que hay pocas zonas verdes”. Ante esto, Arango agregó que “dada la falta de tierra en la capital del país, lo que hay que hacer es edificar para que la ciudad no se expanda más y crezca verticalmente”.