Fecha: 18/Jun/2019

Fuente: http://www.portafolio.co/

La Universidad Nacional dio a conocer un estudio en el que revela que los bogotanos de los estratos 1 y 2 podrían reducir aproximadamente en 42 minutos su desplazamiento después de que se ponga en funcionamiento la troncal de la carrera 7.ª, junto a las de las avenidas Ciudad de Cali, Boyacá y 68. Hoy, quienes viven en esos estratos invierten, en promedio, hasta dos horas en sus viajes, según uno de los datos que destaca el documento. Valeria Cortés Cifuentes, magister (c) en ingeniería de transporte de la Universidad Nacional y autora del estudio, dijo que en el escenario futuro se observó una importante ganancia de tiempo en comparación con el escenario actual.

«Las personas que gastan dos horas en sus rutas pasarían a una hora. La movilidad de Bogotá presentaría un impacto positivo, en cuanto a tiempos de viaje, con la entrada en funcionamiento de estas troncales», agregó. El documento explica que a menor ingreso económico, mayor es el tiempo que se debe invertir en los recorridos. Esto está asociado a que las personas que tienen mayores ingresos (estratos 5 y 6) están más cerca de las troncales, mientras que las de menor poder adquisitivo están más cercanas a las rutas alimentadoras, cuyos promedios de velocidad son más bajos que los de los articulados, que tienen carril exclusivo.

Así las cosas, con los trazados de las futuras troncales se espera que los buses rojos lleguen directamente a las localidades en las que hoy solo se puede acceder en vehículos alimentadores. «Por ende, estos usuarios tendrán la posibilidad de utilizar el sistema de articulados, que es mucho más rápido, disminuyendo en gran porcentaje sus tiempos de viaje», asegura el informe.

La publicación cita un documento de Planeación Distrital que destaca que el 44 por ciento de la población de Bogotá es de estratos socioeconómicos 1 y 2, lo que significa que cerca de la mitad de los habitantes de la capital se verían beneficiados en sus periodos de desplazamientos con estas obras. La troncal de la 7.ª Sobre la obra de la carrera 7.ª, el Distrito ha dicho que se adjudicará en mayo próximo y tiene una inversión de $2,4 billones, va de la calle 32 hasta la 200. «Hoy, este recorrido toma dos horas y media, y con la troncal se verá reducido a casi 50 minutos», ha sostenido Yaneth Mantilla, directora del IDU.

«Será una vía ordenada, como lo hemos dicho, con carriles exclusivos para el transporte público y los carros particulares, nuevos pasos soterrados y puentes vehiculares en los puntos que hoy generan mayor congestión», aseguró, luego de conocer el estudio de la Nacional. Esta troncal se uniría con la de la carrera 10.ª y recorrerá el sector nororiental de la ciudad, uniendo el extremo sur, es decir, el sector del 20 de julio con la localidad de Usaquén; además ayudará a descongestionar la troncal Caracas, que hoy moviliza cerca de 50.000 pasajeros hora sentido y en su diseño esta carga debería ser de 45.000 pasajeros hora sentido.

«La velocidad promedio del corredor será de 23 kilómetros por hora, pero se calcula que si no se interviene, esta sería inferior a los 10 kilómetros por hora», aseguró el IDU. Para sustentar las velocidades que tendrían las futuras troncales, la investigadora asoció esta a las actuales según sus características, por ejemplo: «la 7.ª tendrá las velocidades de la Caracas por las similitudes asociadas a semáforos, intersecciones y carriles. La de la carrera 68 y la de la Ciudad de Cali tendrán las velocidades de la NQS. Finalmente, la Boyacá tendrá las de la autopista Norte, por la longitud y los carriles», asegura el documento de 118 páginas.

La Secretaría de Movilidad ha precisado que de construirse estas nuevas troncales y el metro, que se espera se adjudique entre septiembre y octubre próximo, cada bogotano tendría un sistema troncal y una estación de metro a menos de 500 metros de su residencia. «Este análisis de la Nacional muestra que la política de movilidad para consolidar el sistema de transporte público en Bogotá impacta positivamente en la reducción de los tiempos de viaje de los bogotanos y, sobre todo, de quienes cuentan con los ingresos más bajos. La incorporación de nuevas troncales los beneficiará a ellos», dijo el secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo.

Los detractores de la 7.ª

​Al proyecto de TransMilenio por la carrera7.ª le han interpuesto cinco demandas, de las cuales, dos ya fueron rechazadas; una fue la presentada por los senadores Rodrigo Lara, del partido Cambio Radical, y David Barguil,del partido Conservador,y la otra de la concejal María Fernanda Rojas, del partido Alianza Verde. En las otras tres demandas, que fueron admitidas,los jueces les negaron las medidas cautelares en todos los casos,porque no evidenciaron un daño inminente o que se vulneraran los derechos colectivos de los bogotanos. Sin embargo, estas deben seguir su proceso: audiencias, pruebas y alegatos para que el juez tome la decisión.

Para el arquitecto urbanista Mario Noriega, detractor del proyecto, las estaciones contempladas no se están poniendo en donde se necesitan, sino en donde cupieron. “Las distancias de las estaciones no se están definiendo donde el proyecto las necesita, sino en donde caben; entonces, las distancias entre estaciones son más grandes que en la Caracas, y sí, TransMilenio ha generado la destrucción de la Caracas; imagínese cómo será en la 7.ª. Lo que ya se vio que no funcionó en la Caracas se está repitiendo en la 7.ª”, agregó.

La cabildante Rojas también se refirió al tema y señaló que es un proyecto inconveniente por varios motivos, entre ellos, que tiene un costo muy alto. “Son 2,4 billones de pesos, lo que la convierte en la troncal más cara por kilómetro del país. Afecta directamente 16 bienes de interés cultural y necesita que más de 1.400 árboles sean talados. A pesar de su alto costo, será una de las troncales con menor capacidad de transporte”, manifestó la concejal Rojas.