Fecha: 26/Nov/2021

Fuente: https://www.eltiempo.com/

La Sociedad Americana contra el Cáncer explica que cuando una persona no cuenta con suficientes glóbulos rojos sanos, puede padecer de una condición llamada anemia. Esto significa que su sangre tiene niveles de hemoglobina (Hgb) más bajos de lo normal.

Es muy importante tratar la anemia ya que, de lo contrario, como el oxígeno no llega adecuadamente a los tejidos y los órganos, estos pueden sufrir daños. El tratamiento de la anemia depende del tipo, la causa y la gravedad de la enfermedad, sin embargo, la anemia por deficiencia de hierro puede contrarrestarse aumentando el nivel de glóbulos rojos en la sangre.

Según un artículo de American News Today sobre remedios caseros para aumentar la hemoglobina, una manera sencilla de hacerlo es aumentando el consumo de alimentos con hierro. El hierro actúa mejorando la producción de hemoglobina, lo cual también ayuda a formar más glóbulos rojos.

Los alimentos ricos en hierro se pueden incluir en la dieta con este fin, son: carne y pescado, productos de la soya, incluyendo tofu y edamame, huevos, frutas deshidratadas, como higos y dátiles, brócoli, vegetales de hojas verdes, como la col rizada y la espinaca, judías verdes, nueces y semillas, mantequilla de maní, entre otros.

Otra manera eficiente en la que se puede aumentar la cantidad de glóbulos rojos, es el consumo de alimentos con folato. El folato es un tipo de vitamina B que juega una parte esencial en la producción de hemoglobina. El cuerpo usa el folato para producir hemo, un componente de la hemoglobina que ayuda a transportar el oxígeno. Algunos alimentos que contienen esta vitamina son: carne de res, espinaca, arroz, maníes, frijoles de carita, frijoles (judías), aguacate, lechuga.

Por último, un médico puede aconsejar a una persona con niveles extremadamente bajos de hemoglobina que tome suplementos de hierro. La dosis dependerá de cada persona.

Es importante observar que demasiado hierro puede ser peligroso. Puede causar hemocromatosis, que a su vez puede provocar enfermedad hepática y efectos secundarios como estreñimiento, náuseas y vómitos. Por eso es siempre importante seguir las recomendaciones del médico, de acuerdo a su afección.

No todos los casos de anemia son iguales, por esta razón su médico puede prescribir diferentes tratamientos, que pueden ir desde introducir cambios en la alimentación, hasta la administración de hierro por vía oral o suplementos nutricionales de vitamina B12, ácido fólico, entre otros.

Es importante destacar que los niveles bajos de glóbulos rojos, pueden ser la consecuencia de otras afecciones como problemas con el hígado o riñones, enfermedades crónicas y, en algunos casos los niveles de hemoglobina se reducen naturalmente sin una causa subyacente. Algunas personas pueden hasta tener hemoglobina baja y no experimentar síntomas o señales.

 

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