Fecha: 13/Feb/2019

Fuente: https://www.eltiempo.com

Tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica, o el internet de las cosas serán en Colombia uno de los principales motores de desarrollo, no solo desde el punto de vista económico, sino también desde la seguridad. Pero esta revolución no se puede llevar a cabo si no hay primero una revolución educativa, que forme mejores ciudadanos.

Así lo aseguró el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien participa en la conferencia inaugural “Transformando del país en la era digital” un escenario académico, organizado por la Universidad del Rosario y EL TIEMPO, en el que expertos en el tema reflexionan desde la industria, el gobierno y el sector educativo, sobre las oportunidades y los retos emergentes que trae esta nueva era.

La cuarta revolución industrial se refiere a los procesos que se están viviendo en la sociedad a través de tecnologías disruptivas. Las cuales son unas tecnologías nuevas, que han aparecido, como la inteligencia artificial, el internet de las cosas, impresión 3D, nanotecnología, biotecnología, es decir, todas las herramientas que como raza pudimos desarrollar y convertir en unos nuevos modelos de negocio, para ser más competitivos.

“No hay cuarta revolución industrial sin una revolución educativa. Sin no formamos bien a nuestros ciudadanos, cómo se va a lograr a futuro una cuarta revolución industrial. La importancia también es la conectividad”, aseguró el alcalde Gutiérrez, quien reveló que en Medellín se está trabajando en desarrollar tecnologías para mejorar los sistemas de transporte, tener una movilidad sostenible, implementar aplicaciones que permitan mejorar la seguridad, entre otras acciones.

“La cuarta revolución industrial no sólo tiene discusiones de tipo técnico sino de tipo ético, si no formamos bien a nuestros ciudadanos, cómo se va a lograr a futuro una cuarta revolución industrial”, expresó Gutiérrez.

La intervención del alcalde es clave, pues Medellín fue una de las ciudades escogidas, la única en Latinoamérica, para implementar un centro para la cuarta revolución industrial.

El evento fue abierto por el rector de la Universidad del Rosario, Alejandro Cheyne, quien aseguró que la cuarta revolución industrial ya está en Colombia, pero hay retos pedagógicos para que la ciudadanía pueda aprovechar las potencialidades en este campo.

“Creemos firmemente que el reto en este momento no necesariamente es tecnológico, nuestro reto es pedagógico, para que se pueda aprovechar”

“Creemos firmemente que el reto en este momento no necesariamente es tecnológico, nuestro reto es pedagógico, para que se pueda aprovechar”, dijo Cheyne.

Hubert Gehring, representante de la Fundación Konrad Adenauer en Colombia, institución que también hace parte del evento, pidió por su parte que se reduzcan las brechas en el acceso a las tecnología en el país.

“Al enfrentarse con la tecnología es importante tener una visión amplia de la transformación y acercarse a la realidad. Las circunstancias de los campesinos son muy diferentes a las de un empresario en Bogotá”, expresó Gehring.

Calidad de vida
Una de las claves de la conferencia fue el carácter social de la tecnología, pues no sólo representa debates técnicos sino éticos, impacta en la calidad de vida de los ciudadanos.

“La tecnología busca básicamente mejorar la calidad de vida de las personas. Para tener conectividad es fundamental la Ley TIC, sin la ley es muy difícil que logremos conectar el 50 por ciento de los colombianos que faltan por conectar”, manifestó el consejero presidencial para la Transformación Digital, Víctor Muñoz.

La ley TIC generó bastante polémica en el país durante su paso por el Congreso, donde quedó a medio camino, pues si bien superó sus primeros dos debates en las comisiones sextas de Senado y Cámara, aún le resta su paso por las plenarias, donde le espera una aguda discusión.

“Un mejor enfoque es aquel que está centrado en las personas que se apropian de la tecnología”

La cuarta revolución industrial, según Muñoz, ya llegó a Colombia con semáforos inteligentes, telesalud, facturación electrónica, automatización del sistema para sincronizar los datos de las entidades públicas, herramientas de lucha contra la corrupción, entre otras transformaciones.

“La transformación digital en sí misma es una política transversal que habilita a todos los demás sectores”, dijo el consejero.

Automatización
La conferencia principal estuvo a cargo del profesor y académico Nicholas Carr, quien se refirió a los riesgos del exceso de automatización. Para el académico, “si tomamos con un enfoque equivocado la automatización estamos en riesgo de perder”.

“A pesar de todas las inversiones en tecnología, no vemos una mejora en productividad. Si vamos demasiado lejos con la automatización, se sube la posibilidad de accidentes. La forma en la que confiamos en la información que sale de nuestros computadores, incluso si nuestros sentidos nos dicen que el computador está equivocado”.

Según Carr, es el ser humano el que debe apropiarse de la tecnología y no al contrario, como estaría sucediendo hoy en día.

“Un mejor enfoque es aquel que está centrado en las personas que se apropian de la tecnología”, expresó el profesor estadounidense.

Poco antes de la intervención de Carr, se llevó a cabo el panel sobre cuál es la hoja de ruta de la transformación digital, en el que participó la ministra de las Tic Silvia Constaín.

“La gran cantidad de problemas que tenemos en el país se convierten en una oportunidad” afirmó Maria Isabel Mejía, directora Ejecutiva de Info Projects y exviceministra de las TIC. “Aprovechar las herramientas y apostar para mejorar la agricultura, el medio ambiente, la movilidad, y dar solución a las problemáticas sociales, pueden convertir a Colombia en el campeón de la revolución industrial” señaló Mejía.

Uno de los proyectos de emprendimiento más importantes es Rappi, compañía colombiana que ya está avaluada en US$1.000 millones durante su más reciente ronda de inversión. Sebastian Jaramillo, director de Partnership de Rappi en Colombia, destacó el contexto del país, como escenario propicio para el surgimiento de esta clase de proyectos. “En América Latina estamos viviendo la tormenta perfecta para que surjan los emprendimientos” afirmó Jaramillo.

El gran reto según el gerente de Impulsa Colombia Ignacio Gaitán, es lograr la interconectividad del 50% de la población que aún no tiene acceso a las tecnologías para articular el emprendimiento a la estructura social. “Que nos encontremos en el mismo lugar y en todos lados hablemos de emprendimiento” destaca Gaitán.