MANTENIMIENTO Y GESTIÓN DE ACTIVOS

La gestión de activos y el desarrollo sostenible, dos caminos y una misma meta

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DANIEL ORTIZ PLATA, JUAN CARLOS VILLEGAS VERA*

El desarrollo sostenible es un objetivo que la humanidad ha venido proponiéndose en varios sectores, en especial el industrial, dado el incremento en el consumo de energía durante las últimas décadas; también del acelerado incremento en el consumo de materias primas y su tendencia proyectada para las siguientes décadas, con el consecuente impacto en el medio ambiente y en la sociedad.

De otro lado este mismo sector, que se caracteriza por el uso intensivo de activos físicos productivos, tiene un gran reto a partir de la proyección de sus actividades en el largo plazo para la entrega del valor prometido a, o esperado por, sus grupos de interés.

Las organizaciones en consecuencia se enfrentan a la necesidad de plantearse planes de trabajo que les permita ser sostenible y a la vez, satisfacer a sus grupos de interés. En un primer planteamiento, las organizaciones que requieren trabajar en ambos temas podrían pensar que serían planes separados y que consumirían recursos duplicados y, tal vez, no estimados. En este artículo, la Comisión Nacional de Mantenimiento y Gestión de Activos pretende dar una orientación para unificar objetivos y hacer efectivo el trabajo.

Gestión de activos, un camino al desarrollo sostenible

La mayoría de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) (https://ecologiadigital.bio/) están orientados entre otros, a satisfacer nuestras presentes necesidades, pero sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, y a abordar los desafíos ambientales, sociales y económicos de manera integral de tal manera que permita en el largo plazo, la convivencia armoniosa entre los seres humanos y su entorno.

En tal sentido, el sector industrial tiene un alto protagonismo en cada uno de los aspectos anteriormente mencionados y cuenta hoy por hoy, con la Gestión de Activos que facilita la mejora continua para la entrega del valor esperado por sus grupos de interés, con una vista de largo plazo, lo que resulta compatible y coherente con los ODS. Por ello, puede hacerse una “simbiosis” (a manera de analogía) en sus metas, sin tener que andar dos caminos diferentes.

Contribución en materia de agua y saneamiento y energía

Los sectores de energía, agua y saneamiento se destacan por su avanzada aplicación de la gestión de activos y sus beneficios en el desarrollo sostenible, en especial el sector de energía.

En Colombia se ha impulsado la aplicación de la gestión de activos por medio de las regulaciones de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y por la misma iniciativa de las empresas que generan, transportan y distribuyen la energía. Así mismo, a nivel mundial son múltiples las empresas que pueden mostrar resultados positivos y con proyecciones muy optimistas en el largo plazo.

Aunque el sector de agua y saneamiento ha ido a la retaguardia con respecto al sector de energía en la gestión de activos, se están acercando a este modelo. En el mundo, hay una buena cantidad de empresas del sector de agua certificadas en ISO 55001 y se conoce de trabajos adelantados en este sentido en varias compañías, promovidos en buena parte por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tanto en Latinoamérica como en Colombia. También, el ente regulador en nuestro país, ha venido trabajando en la regulación que lleve a estas empresas a la implementación.

Un punto importante para mencionar es la posibilidad de declarar el agua como un activo, de hecho, vital para la vida en el planeta y para la sostenibilidad de las comunidades, y que, por ello, se deba gestionar con las prácticas más avanzadas en gestión de activos.

Contribución en materia de infraestructura, ciudades y comunidades

Los activos en infraestructura del orden nacional, regional y local son numerosos y críticos para el crecimiento y la sostenibilidad. La gestión de activos ha logrado captar varias organizaciones a nivel internacional y se pueden ver algunas aplicaciones en infraestructura como la aeroportuaria, caso aeropuerto de Atlanta con su certificación en ISO 55001 y algunas ciudades como Calgary, Canadá, Mwanza City, Tanzania, y Downer, Australia.

Podría decirse que de todos es claro que la infraestructura tiene un alto impacto en lo ambiental y en lo social, y que deben conciliarse en la mayoría de los casos los efectos que trae de manera positiva para unos y de manera negativa para otros. Es aquí donde la gestión de activos con su observación de los riesgos y la aplicación de la debida gestión de estos, contribuye en la toma de decisiones, pensando en el largo, mediano y corto plazo. Dos hechos se destacan a nivel mundial para la promoción de la gestión de activos en el sector de la infraestructura, el primero corresponde con lo publicado por la Asociación Mundial de Carreteras (World Road Asociation), PIARC (Permanent International Association of Road Congresses) y su manual de gestión de activos, una guía para practicantes (ver en https://road-asset.piarc.org/en).

El segundo corresponde al trabajo realizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), orientado hacia el manejo de la infraestructura por parte de las entidades gubernamentales de nivel local y nacional (https://desapublications.un.org/publications/managing-infrastructure-assets-sustainable-development-handbook-local-and-national),con su documento guía y la asesoría correspondiente.

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Contribución en materia de salud, educación

La salud y la educación, pilares fundamentales en el desarrollo sostenible, tanto del lado público como privado, han tenido los primeros acercamientos con la gestión de activos aunque pocos y en latitudes lejanas a Colombia, eso sí, con muy buenos resultados (ejemplos: University Health System, San Antonio (EE.UU.), Cleveland Clinic (EE.UU), Singapore General Hospital (Singapur), Hospital de Clínicas de Porto Alegre (Brasil), Hospital Universitario Virgen del Rocío (España), Hospital Universitario de La Paz (España), University of Auckland (Nueva Zelanda)). Sin embargo, se debe destacar que en este momento, tanto en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y también en varias universidades colombianas, el tema se ha incluido como parte de las competencias en la formación de los futuros profesionales y algunos intentos de su aplicación al interior de las instituciones.

Las organizaciones que prestan los servicios de salud y educación, como hospitales, clínicas, centros de salud, universidades y colegios, basan en buena medida, sus servicios en el buen estado de los activos físicos productivos y deben trabajar permanentemente en sus proyecciones a largo plazo.

Pero también, se basan en un activo intangible muy importante que hasta ahora ha sido poco reconocido como tal, el conocimiento y el talento humano (médicos, paramédicos, educadores). Por estas características, las instituciones en Colombia tienen un alto potencial para la aplicación de la gestión de activos por las mejoras que traerían en sus resultados.

Contribución en materia de ecosistemas

Tal vez uno de los asuntos que puede beneficiarse de manera significativa con la gestión de activos son los ecosistemas. La información que se puede encontrar al respecto es que solo unos pocos parques en el mundo se han estado manejando bajo este modelo.

Selvas, bosques, montañas, páramos, ríos, nacimientos de agua, humedales, etc., son algunos de los ecosistemas que la humanidad ha empezado a ver y tratar con otros ojos, aunque muchos se sigan sobreexplotando. Estos ecosistemas entran en choque con sectores como el minero, el agrícola, el manejo del agua, el petrolero, para solo mencionar algunos.

Esos choques se pueden ver representados en las siguientes cifras: que en las últimas décadas desaparecen cerca de 13 millones de hectáreas de bosques; que el 22% de las especies de animales conocidas está en peligro de extinción; que el 50% del suelo agrícola a nivel mundial, está degradado y anualmente 12 millones de hectáreas dejas de ser cultivables; que el sector minero-energético consume más del 70% del agua superficial y subterránea, y los sectores de alimentos y manufactura consumen más del 50% del agua proveniente de los acueductos públicos (Fuente: El sector privado ante los ODS, guía práctica para la acción, 2016).

Uno de los esfuerzos más visibles para la defensa de los ecosistemas es la “Iniciativa de Activos Naturales” (Natural Assets Initiative, https://naturalassetsinitiative.ca), allí se propone declarar los ecosistemas como activos (naturales) y que tengan una debida gestión (defensa, para empezar) para que cumplan con sus funciones entre ellas, la de “proporcionar los servicios vitales que utilizamos a diario”, en lugar que costosas infraestructuras de Ingeniería realicen la misma función.

En este tema, Colombia viene pasando por un proceso bien importante relacionado con el manejo de las áreas de páramos y tal vez, el caso más emblemático está relacionado con el páramo de Santurbán (http://www.colparques.net/SANTURBAN), allí están confluyendo intereses de minería y de agricultura (legales e ilegales), que compiten con la conservación del ecosistema que a su vez, provee las aguas que sirven a varios millones de habitantes en sus áreas circunvecinas, además de la fauna y silvicultura.

Aunque el páramo cuenta con protección constitucional y legal para garantizar su conservación, está en proceso de delimitación del área protegida y se mantienen los riesgos con impacto negativo. Como propuesta y en consonancia con el planteamiento de la iniciativa de activos naturales, una opción para la sostenibilidad del ecosistema sería la declaración de estos como activos de la nación (inembargables, intransferibles, etc.), la asignación de esos activos a una organización para que se gestionen como tal y que, incluso, la entidad llegue hasta la certificación de su sistema de gestión de activos.

Tal como se ha expresado en este documento, el desarrollo sostenible no es exclusivo del sector privado, debe ser trabajado tanto en él como desde los gobiernos nacionales, regionales y locales.

La gestión, sostenible de activos puede definirse como la estrategia y la práctica de tener en cuenta los factores ambientales, sociales y de gobierno, en la gestión e inversión de los activos e instalaciones de una organización (incluidos edificios, fábricas y maquinaria) y de una comunidad (país, región, ciudad).

La gestión de activos es entonces un método efectivo para asegurar la sostenibilidad y la responsabilidad social dentro de las prioridades y actividades de una organización y de una sociedad, en concordancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas

28 Congreso Internacional De Mantenimiento Y Gestión De Activos
Revista ACIEM 160

 

En movimiento: voces regionales y conexiones internacionales para la Ingeniería Colombiana

La Revista ACIEM es una publicación trimestral colombiana sobre Ingeniería.

Su Edición No 160, titulada «En movimiento: voces regionales y conexiones internacionales para la Ingeniería Colombiana», incluye temas de actualidad como:

  • Racionamiento energético

  • Energía nuclear

  • Espectro radioeléctrico, semiconductores y regulación digital

  • Mantenimiento y Gestión de Activos

Además de otros temas relacionados con Energía, Telecomunicaciones-TI, Electrónica, Educación e Infraestructura de Transporte.

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*Daniel Ortiz Plata y Juan Carlos Villegas Vera, integrantes de la Comisión Nacional de Mantenimiento y Gestión de Activos de ACIEM.